¿No te gusta tomar pastillas o prefieres evitarlas? ¿Tienes reflujos o te producen acidez ciertas comidas? Este remedio casero es muy sencillo y puedes prepararlo en tu casa con dos ingredientes. En un frasco prepara agua embotellada o hervida, corta a continuación una patata pequeña tras pelarla y viértela en el frasco. Se deja reposar

